Isla Norte

10. Rebelión en la Granja – Nueva Zelanda

DESPUÉS DE LA LLUVIA, SALE EL SOL (O NO…)

Quilombo1Y finalmente llegó un día en que no llovía: El 8 de Enero de 2018. Por fin teníamos la posibilidad de empezar a trabajar definitivamente en nuestro nuevo pueblo de Kati Kati. Fuimos a trabajar a la plantación, todos los que estábamos viviendo en la casa (7 personas) y pudimos empezar sin problema. Estaban Vincent, Magalí, Quentin, Pierre, Leandro, Belu y yo. Se notaba que hace varios días que no trabajábamos porque estábamos bastante dispersos en la plantación. Además de nosotros había un grupo de backpackers que venían a trabajar por primera vez. Había un japonés, un polaco, un alemán, un filipino y algunos que otros dando vueltas por ahí. Tal como comentamos en el último capítulo, ya veíamos una actitud un poco reacia de nuestro compañero francés que nos venía acompañando desde el principio del viaje. Ya desde hace unos días que venía sin dirigirnos la palabra a menos que fuera absolutamente necesario.

Quilombo2A medida que iba pasando este primer día de trabajo, observábamos cómo Vincent se iba acercando a todos los nuevos integrantes del equipo de trabajo para hacer buenas migas. Iba hablando, se reía, charlaba, hacía buenas relaciones con todos. El problema que se veía era que Vincent, al haber estado trabajando hace tiempo con Jimmy (el supervisor), se había convertido en un referente para los franceses del grupo y ellos se pusieron a copiarlo. Pierre y Quentin se tomaron algunas libertades, gracias a que su compatriota se las había hecho notar e incluso los había hasta (Casi) autorizado a que se las tomen. Como por ejemplo, tomarse su tiempo para charlar, escuchar música sin auriculares y hasta de copiar, en su forma de hablar, a Jimmy en algunas cosas que hacía y decía (una práctica que Vincent había tomado como costumbre). Pasaba el día y Jimmy advertía a Vincent para que dejaran de hablar, que fueran un poco más rápidos en su trabajo y que intentaran hacerlo con mayor eficiencia. Casi siempre la respuesta era parecida, ignorar las órdenes.

EL MENSAJE DE JIMMY

Quilombo3Finalmente llegó el recreo de la tarde. Jimmy se me acercó unos minutos antes y me dijo: «Nacho, fijate de hablar con los chicos esta noche porque la verdad es que no están haciendo bien su trabajo, se la pasan hablando y no están respetando a los demás». A lo que yo le respondí que, sin problema, lo iba a hacer. Ya que, para mi, el trabajo que teníamos era bueno, nos dejaba dinero y teníamos que aprovecharlo. Al momento del recreo, Jimmy nos reunió a todos los que estábamos trabajando y bajó ese mismo mensaje. Nos dijo que no estábamos haciendo un trabajo correcto y que deberíamos bajar el nivel de charla, prestar mas atención al momento de sacar las frutas, intentar estar atento y no escuchando música a todo lo que da para poder seguir las indicaciones que se recibían. Todos asentimos y seguimos trabajando esa misma tarde hasta el horario de retirada.

Quilombo4Una vez que ya habíamos llegado a la casa, descansado y ya estábamos todos reunidos para cenar, tomo la palabra para decirles a todos los presentes lo que me había dicho Jimmy. Ademas, aproveché a decirles lo importante que era para mi este trabajo porque yo era quien lo había conseguido. Todos habían llegado al contratista por medio de mi nombre y la realidad es que, estando en otro país y queriendo ahorrar para poder seguir viajando, lo que más quería hacer, era cuidar un trabajo en el que estaba cómodo y me estaban pagando bien. Todos los presentes escucharon lo que les dije y asintieron con excepción de uno, que no solo no asintió, sino que se paró y me dijo que Jimmy estaba siendo mas vago que nosotros y luego se fue de la casa, al parque, a fumar. Pareciera no importarle a esta persona el mensaje que intentaba darle, de que el trabajo era importante para mi.

SI LO DEJAS GUARDADO, SE PUDRE

Quilombo5Llegó el segundo día consecutivo de trabajo (gracias a Dios y a la lluvia) y todo el grupo fue para la plantación para seguir trabajando y seguir juntando algo de plata para poder continuar viajando a través del país. Nuevamente, misma actitud que antes, la de Vincent. Saludando a todos, siendo simpático y riendo junto a los nuevos. Después de la charla del día anterior, la actitud de casi todos había cambiado pero la de él no. Seguía buscando charla por aquí y por allá. Trabajando lentamente y no respetando lo indicado por el supervisor en varias oportunidades. A eso de las 10:00hs se me acerca Jimmy una vez más y me dice «Nacho, no quiero que Vincent vuelva a trabajar con nosotros. A partir de mañana no lo quiero más acá. Que no venga con ustedes». La verdad es que en ese momento me quedé helado. Nunca me hubiera esperado que pudieran echar a alguien de un trabajo de este tipo. Pierre estaba a unos metros cuando Jimmy me dijo esto así que escuchó todo. Apenas Jimmy se va, lo miré a Pierre y le dije «Escuchaste?» y al ver su respuesta afirmativa le digo que teníamos que avisar a Vincent cuanto antes para que cambie la actitud y además, yo me iba a encargar de convencer a Jimmy para que le dé una oportunidad más.

Quilombo6Unos minutos más tarde, Vincent se acercó hacia dónde estábamos nosotros y Pierre sin perder un minuto le dice en francés «Jimmy está furioso con vos… porque no estas haciendo bien tu trabajo». Sin pensarlo, Vincent se dio vuelta y salió corriendo a buscar a Jimmy al otro lado de la Orchard. Yo pude ver cuando salió corriendo pero no pude ver exactamente lo que pasó pero según lo que me fueron diciendo las personas que estaban cerca, el francés lo encaró a Jimmy y lo insultó a él y a la organización india, insultó al contratista y todo esto alegando que él estaba haciendo bien su trabajo. Al ver todo esto que sucedía, Jimmy mantuvo la calma y solo se rió pacíficamente ante la reacción. Vincent seguía gritando. Algunos asistentes de Jimmy y otros encargados de la plantación escucharon esto que estaba sucediendo y fueron sin dudarlo a echar al conflictivo del lugar. Entre dos lo agarraron y empezaron a llevárselo hacia el estacionamiento. Mientras Vince iba caminando hacia los autos, se cruzó conmigo. Me miró con una tremenda cara de odio y explotó: «Andate a la mierda vos y tu puta organización…». Lamentablemente, no pude quedarme tan pacifico como Jimmy y al ver que me empezaba a gritar, lo empujé. Su enojo creció e intentó venir a pegarme, ante reiterados intentos de cruzar la red que nos separaba le indiqué que era una persona muy inmadura y desagradecida, a lo que me respondió que era un irrespetuoso. Como ven… las peleas en Nueva Zelanda son de caballeros… ni una piña voló, ni un insulto, solo adjetivaciones formales, una hermosura. Pareciera ser que Vincent tenía varias cosas para decir que venía guardando y con esto terminó de explotar todo.

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Continuará…

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