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Isla Norte

9. La maldición de la lluvia – Nueva Zelanda

LLUVIA, VIOLÍN, TANGO y FOLKLORE

ViolinAmaneció el 3 de enero con una lluvia torrencial . Nos quedamos todos duros, esperando para ver si trabajábamos. Todos los gastos que veníamos teniendo teníamos que empezar a recuperarlos trabajando. Tal como esperábamos, no trabajamos y no dejó de llover… y así siguió… De alguna manera teníamos que matar los ratos libres que nos dejaba la lluvia. Entre nosotros estaban las dos chicas, Yesica y Daniela. La primera, había traído su violín y la segunda era profesora de danza. Específicamente, folklore y tango. Empezamos la tarde con Yesica tocando el violín y luego nosotros fuimos probando como se tocaba el instrumento. Luego, Daniela nos llevó de acá para allá dándonos algunas nociones básicas del Tango y del Folklore. Cosas muy copadas con las que se va cruzando uno a medida que va realizando el viaje. Para mal de nosotros, hicimos esto justo el último día de las chicas, ya que después de tantos días de lluvia, se iban a ir a probar suerte a otras ciudades.

LA LLUVIA NO SIEMPRE ES BENDICION (¿O SI?)

Lluvia en KatiDespertamos el 05 de Enero y la lluvia torrencial seguía fluyendo. Caía tanta lluvia que hasta se colaba a través del aire acondicionado y llovía adentro de la casa. Una experiencia única, algo que nunca habíamos visto. Ante este nuevo panorama, decidimos, en grupo, ir a buscar trabajo a alguna Packhouse. Recorrimos, en caravana, las 5 packhouse de la zona. Todas cerradas. Con Belu decidimos hacer un pequeño quiebre de la falta de trabajo y nos fuimos a dar una vuelta por la zona, nos dirigimos directamente al «Bird Garden» que tiene la ciudad de Kati Kati cuya atracción principal es el Pavo Real. Llegamos a las 9:00hs de la mañana y decidimos esperar a que abriera a las 10:00hs. Mientras esperábamos, vimos un folleto de los pájaros que podríamos llegar a ver en el lugar. Y vimos que había algunosPavo Real pájaros exóticos pero que por la lluvia no íbamos a poder ver. Sacamos algunos panes que teníamos en el baúl del auto y nos pusimos a darles de comer a algunas gallinas y a un pato que estaban esperando en la entrada. Pasaron algunos minutos y de entre las plantas, desde adentro del parque, sale el Pavo Real y se dirige hacia nosotros… Una cosa indescriptible, estábamos parados en el medio de una calle interna en un pueblo perdido, enfrentados a un Pavo Real. Tímidamente, le tiramos algunas migas de pan y vimos que era amigable hasta que terminamos dándole de comer directamente de la mano. Unos colores increíbles. Después de comer el pan, el Pavo Real fue pasito a pasito hacia la puerta del complejo y al ver que estaba cerrada, se pegó una volada hacía el techo. Para cerrar la mañana, el pavo real, desde adentro del lugar, nos regaló una apertura de plumas que se hacía más imponente con el viento fuerte y la lluvia que había. Finalmente abrió el lugar y vimos que la entrada costaba NZ$ 10. Brevemente nos miramos, sabiendo que ya habíamos visto lo mejor del lugar… Muy a lo #VamosViendoTrip, nos fuimos.

LA LLUVIA ARRASTRA TODO

Lluvia en casaDebido a que el temporal no cesaba sobre Bay of Plenty, el trabajo no aparecía. Las plantaciones estaban todas cerradas debido a las lluvias que azotaban y las casas de empaque estaban cerradas por vacaciones. Estábamos encerrados en una casa en Kati Kati y no teníamos nada para hacer mas que mirarnos las caras y las personas que habían venido a vivir esto como la primera experiencia laboral, comenzaban a impacientarse ya que las cosas no estaban saliendo como se habían planificado. Las primeras en irse fueron Yesica y Daniela. Decidieron no seguir perdiendo tiempo esperando por el trabajo y decidieron irse a terminar la isla norte para, luego, cruzar a la isla sur en los siguientes 4 o 5 días. Las siguientes dos víctimas del temporal, fueron los Uruguayos, Nashua y Manuel. También, cansados de estar tanto tiempo quietos en el mismo lugar y sin generar ingresos, decidieron tomar el auto que se habían comprado el día siguiente de su llegada a Kati Kati y partieron rumbo a Auckland para venderlo y con el dinero tomarse un avión a Queenstown en la isla sur. De las once personas que habíamos arrancado en la casa de Gran Hermano, ya solo quedaban 7: Magalí, Vincent, Quentin y Pierre (La delegación de Francia, con una invitada Argentina), el Cuervo Lean, Belu y Yo.

El 06 de Enero fue el primer día que no tuvimos lluvia, pero aún así, como estaba pronosticado, no trabajamos. Esperábamos poder arrancar al día siguiente. Seguían pasando los días y teníamos que tomar una decisión si las cosas seguían así. Si para el 08 de Enero no habíamos empezado a trabajar, íbamos a irnos. Estaba decidido. Como no llovía, nos fuimos a dar una vuelta por el Río a dar de comer a los Patos.Patos en el lago

Karangahake y Owharoa Falls

FallsSuficiente de estar dando vueltas sin saber que hacer alrededor de la casa… Los chicos de Francia (Quentin y Pierre), habían encontrado un paseo para hacer cerca de Kati Kati. Una vez más, teníamos unas cascadas para ir a visitar y además se sumaba el paseo histórico de Karangahake. Un paseo en que se encuentran viejas ruinas de relacionadas a la minería de la zona. Iniciamos la recorrida por las Owharoa Falls, unas cataratas justo al lado de la ruta y donde había algunos lugareños bañándose. Algunos de los chicos escalaron la cascada, se tiraron al agua. Uno de ellos se tiró desde una pequeña altura con los anteojos puestos… Se sumergió y al volver a la superficie ya no los tenía. Parecía que era profunda la pileta en la base de la cascada. Algunas personas del lugar, escalaban bien alto y se tiraban para caer violentamente en el agua. Lindas cascadas, pero esta no era la atracción principal del lugar.

Karangahake1Seguimos nuestro camino hacia el paseo histórico de Karangahake a través de la ruta. Al llegar, nos recibe un largo puente colgante (con capacidad máxima para 10 personas) que al empezar a caminar sobre él, se movía de un lado a otro. Al cruzar el puente, empezamos la caminata hacia las ruinas de las minas de oro. Una caminata a través de la naturaleza, siempre bordeando un río que ambientaba nuestro caminar con su ruido. Lo primero que encontramos fue un gran túnel que cruzaba el monte de lado a lado. Un lugar sumamente sombrío, dónde podíamos encontrar al payaso de «IT» sin ningún problema. ¡¡A tener mucho cuidado!!

Tunel ITUn poco más de caminata y ya nos íbamos cruzando con las vías y los carritos que se utilizaban para ir de un lado a otro con la carga de los minerales que se extraían. Para terminar nuestro recorrido de Karangahake, encontramos las cuevas de extracción. Íbamos caminando por pasarelas que bordeaban el monte y que nos llevaban a diferentes entradas a las cuevas. Cuevas sumamente oscuras y de las que nunca supimos sobre su final ya que al estar adentro es posible sentir un poco de encierro y ahogo. No recomendado para gente claustrofóbica. Regresamos, finalmente, a los autos través de paisajes hermosos, a solo unos cuantos minutos de nuestra casa de Kati Kati para volver a dormir en la casa.

Karangahake

PD: Moisés dividió las aguas

Durante nuestra corta estadía en nuestra nueva casa en Kati Kati comenzamos a notar cierto distanciamiento por parte de nuestra pareja amiga con la que habíamos comenzado el viaje. Ya no compartíamos prácticamente ninguna charla ni comida. Entre todo el revuelo de la casa del gran hermano notamos que nuestro compañero de ruta, Vincent, había comenzado un proceso interno del que no habría vuelta atrás…

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