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Isla Norte

4. Te Puke & Tauranga – Regreso a Waihau Bay – Nueva Zelanda

REGRESO A WAIHAU

Terminamos nuestra recorrida por Gisborne y Hicks Bay y nos volvimos para Waihau Bay, donde nos habían dicho que comenzaríamos a trabajar a partir del día siguiente y así fue. Trabajamos por 3 días más en la plantación de Kiwis pero ya no quedaba más trabajo por hacer. Nos comunicamos con nuestro contratista indio y nos indicó que debíamos ir a Te Puke para trabajar, que allí íbamos a tener trabajo asegurado para los próximos días. Una costumbre muy particular que tienen los contratistas es la de pasarte la dirección de donde vas a ir a trabajar, la noche anterior a que empiece el trabajo por lo que se complica muchísimo poder planificar correctamente el lugar donde pasar la noche o cualquier otra cosa que se quiera planificar. Así que hacia íbamos, hacia Te Puke con la promesa de trabajo pero nada mas que eso…

TE PUKE – SIN TRABAJO PERO MUCHO POR HACER

El Kiwi de Te PukeSin hacer mucho mas orden del necesario, armamos nuestra casa y salimos para Te Puke. Un viaje de casi 3 horas desde Waihau Bay. Son más de 200km pero es un viaje con mucha curva y contracurva en el que no se puede ir tan rápido y por eso se tarda bastante en llegar. De todas maneras, el viaje vale totalmente la pena ya que los paisajes son alucinantes. La recomendación es sentarse con paciencia al volante y disfrutar de cada curva…

Llegamos a Te Puke y una vez aquí, descubrimos que es la capital de la fruta del kiwi. Nos dimos cuenta por el kiwi gigante que se encuentra en la entrada de la ciudad. El problema que teníamos era que aun no teníamos la bendita dirección del lugar a donde debíamos ir. Entre idas y vueltas y muchas suposiciones de porque era que el contratista no nos estaba pasando la dirección, desembocamos en que nunca nos pasó nada y ya no nos respondía ni llamados ni mensajes. Así que ante la frustración nos fuimos a dormir bastante enojados con la situación ya que veníamos de tener un par de días libres y ahora estábamos teniendo mas días libres que significaban menos plata que íbamos a ganar.

Para no crearnos mas problemas de los que veníamos teniendo, le vimos el lado bueno a las cosas y nos encontramos en una ciudad que no conocíamos, así que decidimos al día siguiente salir a dar una vuelta por los alrededores y que cuando el contratista quisiera pasarnos la dirección, que nos la pasara pero nosotros ya sabíamos que no teníamos que estar pendientes constantemente de como actuaban ellos porque nunca satisfacían nuestras expectativas.

Kaiate Falls  `

KAIATE FALLS

Nuestra guía de viajes, Belu se puso a buscar en TripAdvisor para ver que cosas podíamos hacer en Te Puke. El primer lugar que encontró fue uno que se llama «Looking Glass Garden» y, sin dudarlo, para allá fuimos. Después de recorrer un poco el pueblo y disfrutar de los parques, agarramos el auto y ya eran eso de las 15:30 cuando fuimos a este lugar. Cuando llegamos, vimos que tenía un horario de cierre. A las 16:00hs ya no se puede ingresar ni nada, así que nos quedamos afuera… 🙁

Juntos en Kaiate

Sin bajar del auto y, con reacciones rápidas, pudimos ver una flecha que indicaba unas cataratas relativamente cerca de allí, así que seguimos viaje hacia las “Kaiate Falls”. Allí llegamos y se trataba de un camino selvático, con mucha vegetación y humedad. A lo largo del camino, uno se iba cruzando con pequeñas partes de rio y pequeñas cascadas hasta que al final se llega a una gran cascada. No es una cascada tan imponente como otras que hemos visto, pero la vegetación lo hace un lugar muy, muy especial. Aprovechamos el momento y nos metimos al agua para refrescarnos. El total de la caminata es de una hora y media entre ida y vuelta.

Kaiate Falls 2

Kaiate Falls 3Volvimos a nuestro parking, donde dormíamos, contentos de haber podido sacar algo bueno de la situación que estábamos viviendo y de haber conocido el lugar. Ya prácticamente resignados a que nos pasara la dirección, encaramos y buscamos otra actividad para hacer al día siguiente, encontramos un lugar llamado “Mount Otanewainuku” y hacia allí disparamos.  En este lugar hay dos opciones, hacia la derecha tenemos para subir al monte. También es una caminata de una hora hacia arriba y luego una bajada que lleva el mismo tiempo. Arriba del monte hay una torre que se puede subir y desde allí apreciar la vista. Una vista completamente verde y celeste. Si elegís tomar el otro camino, también consiste de una caminata de una hora y veinte pero desemboca en unas cascadas muy lindas totalmente rodeadas de verde, vegetación y sonidos de agua cayendo. El sol se deja ver entre algunos árboles, haciendo la escena digna de una película. Allí nos metimos a las cascadas, el agua está muy fría. Así que al salir, relajamos un poco las revoluciones de la caminata con una siesta. Para el final del día pudimos hacer ambos caminos.

Mount Otanawaku

EMPEZAMOS A TRABAJAR – TE PUKE

Trabajo en Te PukeFinalmente, cuando terminamos nuestro recorrido, tuvimos la buena suerte de que recibimos la bendita dirección sobre el lugar al que debíamos ir a trabajar. En esta oportunidad, nos dieron una dirección en Te Puke, íbamos a trabajar con una nueva supervisora llamada Rachel. Al día siguiente llegamos a la plantación que nos habían indicado y nos recibió el dueño de la misma, un indio bastante mala onda que nos dijo “Chicos, si no saben cómo podar los arboles, se tienen que ir”. Por suerte, Rachel acudió a nuestro encuentro y hablando por nosotros dijo “Si, los chicos saben cortar, ya trabajaron conmigo antes”. Todo esto era, claramente, una mentira para ayudarnos. Rachel nos recibió, nosMale Prunning entregó las tijeras para podar y nos indicó por dónde avanzar . Nosotros ya habíamos hecho poda de arboles, anteriormente, en Waihau Bay, así que ya sabíamos lo que teníamos que hacer. Algo que no aclaré, es que en Waihau Bay, nos habían dado unas tijeras pequeñas, para realizar cortes pequeños. Nosotros siempre pensamos que eran tijeras que nos daban en el trabajo como una herramienta, pero resulta que nos quitaron el valor de estas tijeras del sueldo nuestro. Hay que estar atentos a esto, porque nos descontaron 50 dólares a cada uno y esas tijeras se pueden conseguir en un lugar llamado “The Warehouse” a mitad de precio. Estas son cosas que se van aprendiendo con la experiencia.

PRIMERA VISITA A TAURANGA – MT. MAUNGANUI

Mount Maunganui1Después de trabajar cuatro días con Rachel en la plantación. Nuestro contratista nos dice que debíamos seguir viaje a Tauranga, Allí teníamos «asegurado» mas trabajo para nosotros. Emprendimos el viaje desde Te Puke a Tauranga. Un viaje corto, de unos 30 minutos. Llegamos de noche, así que ya ahí buscamos un parking para dejar el auto y tirarnos a dormir. Sin hacernos muchos problemas, buscamos una ubicación frente a la playa en Mt. Maunganui (a 6km de Tauranga) y nos dejamos atrapar por el sueño. Todavía no teníamos novedades del trabajo que íbamos a hacer, así que nos armamos de paciencia y a esperar.

Nos levantamos el día siguiente (sin enojos ni frustraciones por empezar a trabajar) y nos fuimos MountMaunganui2directamente a subir el Mt. Maunganui. Una caminata de unos 45 minutos hasta la cima. El camino en sí no tiene mucho de especial pero lo que hay al llegar es algo alucinante. Una vista de 360 grados desde la cima del monte. Podemos ver la ciudad de Mt. Maunganui y Tauranga, además de toda la inmensidad del mar y la entrada del Mar formando un río que se toca con la ciudad. Imágenes espectaculares que nos van a quedar grabadas para siempre. Muy fiel a nuestro estilo, buscamos la difícil y nos sacamos algunas fotos en las rocas que sobresalían del monte. Valió totalmente la pena para guardar esa imagen con nosotros. Nos quedamos largo rato contemplando esa inmensidad que se nos presentaba y luego bajamos para cerrar la tarde en la playa. Disfrutando de la arena, las olas, los pájaros y la unidad que se generaba entre el cielo y el mar, como uno solo. Pero del trabajo, aún no teníamos ni noticias. Le dimos un ultimatum a GK diciéndole que si no nos daba la dirección, nos íbamos a ir de vuelta a Waihau Bay a trabajar. «Depende de ustedes…» fue su respuesta… A la mierda, todo, agarramos el auto y nos fuimos de vuelta para Waihau Bay.

MountMaunganui4

REGRESO FRUSTRADO A WAIHAU BAY

Waihau Bay de vueltaY hacia allí fuimos una vez mas. Nuevamente en camino a Waihau Bay y pareciera ser que íbamos a poder estar allá 4 semanas (o eso nos decía GK) y luego nos aseguraba trabajo por 4 semanas mas en las cercanías de Tauranga (ahora si, fuera de joda…). En un pueblo llamado Kati Kati. Obviamente, nosotros, felices de volver a nuestro pueblo que nos vió nacer en NZ. Arrancamos hacia Waihau Bay para trabajar el tiempo que nos había dicho, otra vez volvimos esas 3 horas de viaje. Para nuestra nueva sorpresa, cuando llegamos a Waihau Bay, nos encontramos con que solamente íbamos a tener 3 días mas de trabajo y ya estaban todos nuestros compañeros maoríes viendo hacia donde iban a ir para trabajar cuando ya no hubiera mas trabajo allí. Hablamos de la posibilidad de trabajar en Tauranga, en Kati Kati (pero GK nos había dicho que ese trabajo sería mas adelante) y sino, cambiarnos de fruta e ir Regreso a Waihau 2a trabajar con Moras en Whakatane. La verdad es que nosotros veníamos bien y recibiendo buena plata con los kiwis así que nos comunicamos con el contratista y nos dijo que si, efectivamente, el trabajo en Waihau Bay ya terminaba y que podíamos volver a trabajar con Rachel en Te Puke (increíble…). Nos despedimos de nuestros amigos Maoríes quienes iban a pasar las fiestas de fin de año a Kawerau (Ciudad donde viven). Ellos nos habían comentado que el sábado anterior a la navidad, en Kawerau, se hacía una fiesta de todo el pueblo donde había juegos, bandas y fuegos artificiales. Nos comprometimos con ellos a ir a esta fiesta y además, ir a conocer su lugar.

PESADILLA EN TE PUKE

Te PukeHabiéndonos despedido de todos, salimos nuevamente hacia Te Puke para trabajar con Rachel. 3 horas más de viaje… Llegamos a una nueva plantación, esta vez parecía un lugar un poco más profesional. Además de Rachel y todo su equipo, íbamos a trabajar con un manager enviado por la empresa productora de Kiwis. Un indio joven, de 27 años y su nombre era Manpreet. En cuanto llegamos se nos puso a hablar y a entrar en confianza con nosotros. Nos explicó el trabajo, lo que debíamos hacer. Particularmente, tenía algo con nosotros ya que desde un primer momento, mientras estaba todo el grupo podando arboles, le pidió a Belu que la acompañara a otro sector para realizar otro trabajo. Al ver esta situación, yo me acerco a ver que estaba pasando y el indio estaba hablando con Belu mientras le explicaba el trabajo a realizar. Ya la situación no era normal. En ese momento yo me quedé trabajando en ese lugar con Belu y el indio seguía hablándonos y entrando en confianza. Después llegaron los demás a trabajar en el mismo lugar con nosotros.

Terminamos este primer día en la plantación y luego de intercambiar teléfonos con este Indio que nos ofreció un lugar para quedarnos si lo necesitábamos, cerca de la plantación, nos dio su número de teléfono por cualquier cosa que necesitáramos y estaba siempre muy pegado a nosotros dos. Al día siguiente, nos presentamos nuevamente a trabajar en la plantación y en esta oportunidad, el trabajo consistía en realizar “Thinning”. Por alguna razón, a Belu y a mi nos apartan y nos mandan a otro sector a realizar otro tipo de trabajo que consistía en sacar la maleza de algunos árboles. Estábamos solos Belu y yo realizando este trabajo supervisados por este mismo indio que seguía dándonos charla de india, de argentina, de todos los países que había recorrido y los trabajos que había tenido. De todo un poco.

Ya avanzada la mañana, nos envía, nuevamente, a nosotros dos a trabajar en la poda de arboles, junto a dos indios mas. Yo me encargaba de una fila de árboles y Belu de otra. Cada tanto, el indio venía y nos corregía algunos errores pero sobre todo a Belu le iba marcando una y otra vez dónde era que tenía que cortar y como tenía que cortar. En ese momento y ante la repetición de las correcciones, Belu ya se empezaba a dar cuenta que algo raro había. Para corregirla, la agarraba del brazo, la tomaba de la cintura y al tener la limitación del idioma se hacía complicado el hecho de frenar la situación. A todo esto, no habíamos tenido un buen comienzo de día nosotros dos y estábamos en medio de una discusión, cuando viene nuevamente el indio a corregir a Belu y cuando este se va, Belu rompe en llanto. Yo, pensando que era porque habíamos estado discutiendo, fui abrazarla sin saber muy bien que era lo que pasaba. El día continuó, seguimos trabajando y ya con menor frecuencia el indio venía a corregir, pero lo seguía haciendo más a Belu que a mi, pero ella, muy atenta, me llamaba con la excusa de que necesitaba traducción por cualquier cosa que dijera el indio.

Terminamos el día de trabajo y nos fuimos a la playa directamente. Cuando estábamos almorzando, Belu me cuenta lo verdadero de la situación. Ella rompió en llanto porque cuando el indio vino a corregirla, además de agarrarla fuerte del brazo y pasarle la mano por la espalda y la cintura, también le tocó la cola. Mientras Belu me contaba toda esta situación que yo no había podido ver (y con la que hay que ser sumamente cautelosos y cuidadosos en los trabajos en Nueva Zelanda), lo único en lo que pensaba era en ir a buscar a este indio y exponerlo frente a todo el mundo. No puede pasar en ningún lado que una persona acose a otra, sea la razón que sea. Es algo que no puede permitirse. Desde ya que no volvimos a pisar esa plantación pero nos encargamos de contarle lo sucedido a Rachel (La supervisora), al contratista y a varios de nuestros compañeros, para que tengan los ojos más abiertos y estén atentos a este tipo de situaciones que perfectamente pueden pasar y por miedo, se pueden callar. Esto se debe combatir, sea como sea… Decidimos no volver a trabajar y cambiar de rumbo hacia las Moras… Ciudad de Whakatane, hacia allí vamos.

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