Muelle de Waihau bay
Isla Norte

2. Primera salida a la ruta: Waihau Bay – Nueva Zelanda

LA RUTA A WAIHAU BAY

Ruta a Waihau Bay Cargamos las mochilas al auto, ajustamos las sabanas a la cama y despegamos en nuestra nueva mini-casa. Salimos desde Auckland hacia Waihau Bay y lo único que sabíamos es el nombre de la persona con la que hablamos por teléfono. La acomodación nos dijeron que era gratis y el trabajo sería en una plantación de kiwis pero no teníamos ni una dirección, ni una referencia, nada de nada y así es como salimos a la ruta en un nuevo país. El empleador nos pidió que avisáramos a unas 6 o 7 personas más para comenzar con nosotros y publicamos en un grupo de Facebook lo mismo que sabíamos nosotros… “Trabajo en Waihau Bay, empieza mañana…” NADA MAS…. Dos parejas y un chico nos contactaron para pedirnos referencias, pero no teníamos más información que la que sabíamos y a todos les dimos el teléfono del empleador para que arreglaran. Solamente una de las parejas pareció convencerse y quedamos en encontrarnos en el destino.

VIAJE EN LA RUTA DE LA COSTA

Paisajes a WaihauPartimos a las 13:00hs y llegamos a Waihau Bay a eso de las 19:30hs. Del camino, cabe destacar que es alucinante el paisaje que se va recorriendo sobre la ruta que bordea la costa. Y además, hay una ruta que tiene peaje y otra que no. Nosotros, sin saberlo, nos fuimos por la que tiene el peaje y acá no hay cabinas de peaje, solamente le sacan una foto a tu patente del auto y luego hay que entrar a una página para pagarla, con el número de patente. www.tollroad.co.nz. En la ruta pasamos por la ciudad de Opotiki (a 1,5hs de Waihau Bay). Después de 20 minutos de dejar Opotiki, el empleador nos llamó para pedirnos que vayamos a buscar a dos Alemanes que estaban esperando para ir al mismo lugar que nosotros. Lamentablemente, nuestra camioneta no está preparada para llevar mas que a dos personas, por lo cual tuvimos que disculparnos y decirle que no. Seguimos nuestro camino a través de los paradisíacos paisajes que nos ofrecía la costa noreste de Nueva Zelanda.

WAIHAU BAY

Muelle de WaihauCuando llegamos a donde Google Maps nos indicaba que quedaba Waihau Bay, nos encontramos parados en un lugar de camping y cabañas, frente al mar y con un muelle como única salida. No había ciudad, no había pueblo, no había centro comercial y como dato extra NO HABÍA NADA DE SEÑAL DE TELÉFONO (SPARK). Dentro del lugar había un bar y dentro del bar dos señoras mayores, maoríes, con un inglés de acento fuerte y estaban tomando cerveza tirada. Una de ellas, con la boca negra (tatuada) del labio de abajo hacia la pera. La única posibilidad de contacto con el mundo exterior era comprar señal de WIFI en el bar a NZ$ 5 por el servicio de 1GB. Luego de pagar el dinero, vemos que llega la pareja que nos había contactado por Facebook. Ellos son Magalí y Vincent (ella Argentina y el Francés). Para nuestra suerte, nuestros amigos habían comprado el servicio de VODAFONE para sus celulares y esta empresa, parece ser, que tiene señal en todo el país. Con el teléfono de los chicos intentamos llamar una y otra vez a GK (El Empleador) sin éxito. Las señoras, de manera muy servicial, nos preguntaron porque estábamos allí y le explicamos toda la situación. La mas grandota de las dos, sacó su celular sin que nos diéramos cuenta e hizo un llamado. Se comunicó con alguien y luego me hizo unas señas para que me acercara. «Están buscando a Jimmy que trabaja con los Kiwis?» me preguntó. Al ver mi respuesta afirmativa y tras hablar dos minutos mas por teléfono ya teníamos la dirección de “Una casa arriba de la colina…” sobre la calle Tawaroa Station. Solo con ese dato y, una vez más, sin saber a dónde estábamos yendo, emprendimos el viaje hacia la cima de la colina junto a nuestra nueva pareja amiga.

PRIMER CONTACTO CON MAORÍES

Casa de WaihauSubimos la colina, completamente oscura, comenzando con un camino asfaltado y luego pasando a un camino de piedra y tierra, muy sinuoso. Al final, y entre la oscuridad, pudimos ver una luz prendida en una casa en el medio de la nada. Allí, nos arriesgamos a bajar de los autos en la oscuridad…. Tomé coraje y asomando la cabeza por la ventana vi una imagen que no parecía para nada amigable (para lo que estamos acostumbrados). La escena nos presentaba a 7 Maoríes tomando alcohol y fumando marihuana desde sus pipas de agua armadas con botellas de agua y mangueras (Excepto una, que era muy pro, de vidrio!). Entrometiéndome en este escenario, tímidamente, por la ventana, atiné a preguntar: “¿Acá es para el trabajo con la plantación de Kiwis?”. Uno de ellos, con la pipa en la mano, me miró y sonriendo me dijo “Si, es acá. !Ustedes son los extranjeros! Pasen”. Estacionamos nuestros autos en el frente de la casa y nos adentramos. Allí vimos, que donde estaban reunidos, era la “Cocina-Comedor”. La primera impresión no fue buena, era de noche, estaba oscuro y el contexto tampoco ayudaba. Ya, aplastando nuestros pre-conceptos, la familia Maorí nos invitó con un plato de comida caliente y nos indicaron el camino hacia el cuarto donde deberíamos acomodarnos para dormir. Un cuarto separado de la casa, a un costado y con un gran ventanal. Allí nos esperaban unos 10 colchones apilados en una esquina, dos lavaropas rotos y varias telas de araña con sus habitantes. Decidimos ponernos a bajar nuestras cosas y a ocupar este cuarto. Hicimos la cama y ordenamospara después unirnos nuevamente a la familia quienes nos ofrecieron fumar de su pipa que, amablemente, rechazamos y nos quedamos charlando por algunas horas.

Charla con FaryA eso de las 23:00hs y en plena oscuridad, vimos acercarse un auto hacia la casa. Se bajaron 3 personas: Un indio, bien vestido y adornado con varios anillos y colgantes. Lo acompañaban 2 mochileros alemanes, que por cómo venían preparados, parecían más listos para ir de trekking a la montaña que otra cosa. El indio (era con quien habíamos hablado para el trabajo) nos mostró algunos modelos de contrato que debíamos firmar pero nos dijo que no los tenía acá. Nos dijo que íbamos a trabajar con los maories y que estaríamos comenzando al día siguiente. Y así de rápido como llegó, se fue dejando a los turistas alemanes. La diferencia fue que los Alemanes no pudieron superar su preconcepto…

CAOS ALEMÁN

Cuarto en WaihauDe reojo podíamos ver a la alemana yendo de un cuarto a otro y entrando cada vez en un pánico mayor. Al ver todos los cuartos de la casa ocupados, entró en shock y comenzó a reclamar en voz bastante elevada, casi gritando, que le habían dicho que era una acomodación gratuita, con ocho cuartos y que iban a poder estar cómodos. Al ver su desesperación y verla propensa a colapsar, nos miramos con Belu y sin dudarlo decidimos dejarle nuestra cama y el cuarto a los alemanes para que pudieran tranquilizarse y al día siguiente empezar nuevamente. Nosotros dormiríamos en el auto y nuestra pareja amiga también decidió que lo haría en el suyo. Así fue como sin mucha resistencia, les dejamos el cuarto y los colchones e incluso le prestamos una bolsa de dormir al Alemán. Los dejamos solos un rato y, luego, a los diez minutos, fuimos a ver cómo estaban y vemos que estaban hablando y las Cuarto Waihau2bolsas de dormir en el piso, a lo que le digo a ella “Pueden usar los colchones, no hay problema con eso”. Con cara de asco me responde: “Perdón…. Pero no voy a dormir en uno de esos colchones…”. Bueno, ok, no eran los mejores colchones del mundo, pero ¿a dónde se pensaba que iba? Estaba yendo a juntar Kiwis, no estaba de invitada en el Taj Mahal. Le dije que hiciera lo que la hiciera sentir más cómoda y decidimos concluir nuestra noche, luego de toda la escena vivida, nos fuimos a nuestro Auto/Casa a dormir. Solo 30 minutos habían pasado desde que nos acostamos cuándo empezamos a escuchar golpes y gritos en la casa. Nos asustamos, salimos rápidamente del auto y vemos que estaba Vincent, pateando la puerta del baño hasta que la logra abrir. Allí dentro estaba la Alemana quien, una vez mas, se encontraba al borde de un ataque de nervios porque se había quedado encerrada en el baño en el medio de la noche… Este, Claramente, no era el lugar para ella. En fin… después de todo este Caos, nos fuimos a dormir para empezar al día siguiente nuestro primer día de trabajo.

Nuestra camita auto

PRIMER DIA DE TRABAJO CON KIWIS

Nos despertamos a las 7:00hs. sorprendidos de lo cómodos que habíamos logrado dormir en el auto. Definitivamente el auto era una mejor habitación que la que le habíamos dejado a los alemanes. Como segunda sorpresa del día, nos desayunamos con la noticia de que los alemanes habían huido despavoridos junto a los primeros rayos de sol. Probablemente pretendían volver a la ciudad más cercana haciendo dedo porque desde ahí no hay nada que pudieran tomarse. Ojalá se hubieran quedado mas tiempo, hubiesen visto que las cosas no eran tan malas como ellos pensaban…

Dia 1 en KiiwsEn fin, dejando atrás a los alemanes, desayunamos rápidamente mientras veíamos el show matutino que llevaban a cabo los maoríes dando vueltas por la casa y la galería recién levantados con sus pipas de agua en la mano. Salimos detrás de ellos a las 7:53hs hacia la plantación de Kiwis. Al llegar, nos esperaba allí el supervisor, un indio con pelo enrulado (muy poco pelo), con dos ojos, como todo el mundo, pero uno de ellos tenía la costumbre de irse a dar una vuelta cada tanto y para finalizar el cuadro, una sonrisa a la que le faltaba el 95% de los integrantes que deberían estar. Todo esto, acompañado por una, muy respetable, panza cervecera. Descripción que pinta de cuerpo entero a Jimmy Singh. Nosotros dos, Magalí y Vincent, nos acercamos a Jimmy y nos explica la tarea a realizar. Nos presentó, a cada uno, un largo túnel hecho por las ramas de dos filas de árboles de Kiwis. Uno a cada lado del túnel. De cada rama, colgaban cientos y cientos de Kiwis. Según nos comentaron, de cada árbol se pueden obtener unos 600 kiwis. El trabajo que debíamos realizar se llama “Thinning”. La Equipo Kiwi Waihauidea es ir recorriendo todo ese túnel, mirando hacia arriba para identificar los kiwis “Malos” que desgastan la energía del árbol y dejar solo los buenos para aprovechar la energía del árbol para producir kiwis buenos. Hay que mirar cuidadosamente todas las ramas y ver aquellos retoños de kiwis que sean chatos, o que no hayan crecido bien y arrancarlos de la rama. Así, durante 8hs, con dos recreos de 15 minutos y 30 minutos de almuerzo. A todo esto, no sabíamos muy bien cuál era la dinámica del trabajo así que nos encontramos desorientados cuando llegó la hora de almorzar. En ese momento vimos que todos los maoríes regresaban al auto y salían disparados a la casa, así que hicimos lo mismo. Nos fuimos para la casa y lo que tardamos en llegar y hacer la comida, fue el tiempo que teníamos para almorzar, así que, obviamente, llegamos tarde al regreso del almuerzo y así fue como recibimos nuestra primera advertencia por parte de Jimmy: “Llegaron 8 minutos tarde. Está bien por ser el primer día pero que no se repita, por favor”. Claro que todo esto nos lo decía en un inglés con tonada india, muy difícil de comprender. Lección aprendida: La comida deberíamos llevarla a la plantación. Aquí dejamos el video explicativo sobre el thinning.

Belu Thinning

A todo esto, me faltó destacar la diferencia que vimos entre el momento en que llegamos de noche, todo medio sombrío y desconocido y lo que nos encontramos al día siguiente. Estábamos viviendo en una casa, en el medio del campo, rodeados de Ovejas, colinas y con una vista directa a un océano interminable, decorado por un volcán “activo” del que salía una humareda incesante. El choque entre lo que estábamos viviendo 10 días antes, en Buenos Aires y el lugar donde nos encontrábamos ahora fue algo realmente impactante. Teníamos esa sensación indescriptible de saber que estábamos dónde debíamos estar.

Vista Waihau Bay

Y así pasaron algunos días, en los que nos levantábamos a las 7:30, desayunábamos y salíamos directo para el trabajo. Terminábamos temprano, a las 16:30 y algunas veces nos íbamos para la playa. Como hicimos en la ocasión en la que cumplimos con Belu 2 años y 4 meses y lo festejamos en una playa desierta y que aparentaba estar en el medio de la nada. Estas cosas eran las que lograban confirmar que todo lo que venía pasando, era realmente perfecto.

WAIHAU BAY LODGE

Muelle de Waihau Bay LodgeComo dato interesante, hay que destacar que Waihau Bay tiene el “Waihau Bay Lodge”.  Este es el lugar al que llegamos, el único lugar donde puede encontrarse algo de civilización para socializar. En su mayoría, gente de edad avanzada, ya retirados, que eligen Waihau Bay como lugar de descanso. Lugar ideal para tener una pequeña embarcación y salir a pescar. El «Lodge» Es un lugar con algunas cabañas y lugar para camping. Tiene un bar con música y una mesa de pool (podes jugar un partidito por 2 dólares) y un restaurante (que tiene unas de las papas fritas más ricas que probamos en nuestras vidas). Por último, pero no menos importante, es el único lugar en el que se puede encontrar internet en varios kilómetros a la redonda, pagando una módica suma de 10 dólares por 5 gigabytes. El lugar tiene un muelle lindísimo y mucha gente utiliza este lugar para salir en sus barcos a navegar y pescar. El supermercado más cercano está a unos 60 km, en la ciudad de Opotiki (que significa mas o menos 1 hora y media manejando), por lo que es recomendable llegar al lugar bien preparado para sobrevivir por un tiempo. En el «Lodge» podes comprar alguna que otra cosa y al lado del «Lodge» hay una oficina postal, donde también podes comprar alguna que otra cosa. La realidad es que te arrancan la cabeza con los precios…

Ya, después de algunas semanas en Waihau Bay. Decidimos empezar a conocer los alrededores. Nos informamos con nuestros amigos Maories y las recomendaciones que nos dieron fueron palabra santa para nosotros. Nos recomendaron ir a conocer Gisborne y Hicks Bay… #VamosViendoTrip ya tenía nuevo destino…

Vista desde la colina en Waihau

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